top of page

¿Será que Dios puede darme lo que necesito?


Escrito por: Andrea Jiménez


Imagina a Dios planeando por la mañana el desayuno que le dará a cada una de las aves y los pájaros. Algo así como: Haré que caiga justo esta naranja lista y jugosa a las 6:05am para alimentar al pájaro carpintero que vive en la calle 27, de la avenida 32 que volará justo por aquí a esa hora. Imagina el nivel de detalle y precisión para proveer de alimento a cada animal que habita esta tierra. Su palabra dice que es así: »Miren los pajaritos que vuelan por el aire. Ellos no siembran ni cosechan, ni guardan semillas en graneros. Sin embargo, Dios, el Padre que está en el cielo, les da todo lo que necesitan. ¡Y ustedes son más importantes que ellos!- Mateo 6:26-34

Que paz pensar que, si lo hace con ellos, por supuesto que está al tanto de todas nuestras necesidades. Sin embargo, hay una clara diferencia entre ellos y nosotros y es que nosotros tenemos la capacidad de sembrar, guardar, pensar y administrar. Pareciera que Dios nos está recordando que somos mucho más importantes que las aves del cielo, pero deja también una responsabilidad de nuestro lado.

Cuando comencé mi negocio tenía muchas dudas, mucho miedo, sin embargo, traje una botella delante de Dios y toqué la puerta, Dios: tengo una idea, un proyecto, ¿Será que me ayudas? ¿Podrías proveer?


Mi confianza en Dios y mi acción de llevar “la botella” delante de Él, probablemente hizo que Dios me prestará atención y como Él es proveedor y soy importante para Él, Él la llenó, llenó la botella que había traído y me dijo, ¿algo más? Y le dije solo traje está botella y me dijo: Ah bueno, ve. Ya está llena.

Cuando me refiero a traer “la botella”, me refiero a que hice mi parte, realicé lo que tenía que hacer, arriesgue, me esforcé, sembré, sacrifiqué, trabajé, y todo lo que NO estaba bajo mi control fue tomado por Dios. Es decir, Él realizó la otra parte, la parte más importante, que funcionara, que diera fruto, Él se encargó de traer a los clientes, de que personas confiaran y compraran, Él lo tenía bajo su control y llenó aquella botella que había traído con fe que era mi negocio.

Dios es ilimitado, Dios es el dueño de todo; el universo está en la palma de su mano, es creador, y tiene el poder. Los limitados somos nosotros los que decidimos traer una pequeña botella a sus pies y a pesar de eso Él siempre nos da mucho más de lo que pedimos.


Si tenés una necesidad, si precisas algo en este momento, si no tenés idea de cómo va a suceder pero necesitás que Dios provea, haz tu parte, trae tu tarro, tu botella, tu recipiente cumple tu parte con fe y Dios proveerá conforme a su voluntad para tu vida, pero nunca se olvidará de proveerte de todo lo que necesitas, aunque no siempre lo que necesitas calzará con lo que quieres. Recuerda, eres más importante que las aves del cielo, y las aves del cielo las alimenta Dios mismo, aún sin tener alacena o sin haber sembrado algo. Cuánto más te proveerá Dios si haces tú parte, si sembrás y esperás en Él.

5 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments

Rated 0 out of 5 stars.
No ratings yet

Add a rating
bottom of page